
Hasta ahora y desde hace algún tiempo, yo había dejado de hablar, pensar, soñar o despotricar de la palabrita "amor" por... bueno... desventuras, pues. Pero últimamente, veo a mi alrededor que la gente está desesperada por conseguir ese "gran" (para algunos) "utópico" (para otros) pero necesarísimo "amor de su vida" (concuerdan todos) sin tener éxito alguno.
Hay jóvenes profesionales que han pasado de una a otra ilusión arrastrando un carrito de montaña rusa consigo, en el que en las subidas todo es emoción y adrenalina; pero en las bajadas todo se vuelve una incertidumbre que te hace gritar. Para ellas (la mayoría damas lindas, educadas, bien plantadas y para nada urgidas económicamente) es imposible conseguir a un chico que comulgue con sus ilusiones, con sus ganas de comer cotufas en el cine agarraditos de la mano y que se cale (entiéndase: soporte) las indecisiones de tal o cuál zapato comprar en el centro comercial.
Esto me lo dijo un chico en contraparte: "Pienso que el amor es una mierda. Se requiere de mucha plata para que te paren (entiéndase: presten atención) Siempre hay que estar brindado. Por ejemplo, yo, conozco a quien le encanta que le brinden en "Frugoso" (local de jugos de frutas), una malteada de chocolate para que conquisten su corazón". Lo cual no es del todo falso.
Está el punto medio. Mis buenos amigos gays (tengo muchos y me encantan porque son más fieles que el caballo del zorro y no se ponen bravos porque estés más flaca que ellos) que dicen: "Estoy cansado de que me digan que el tiempo de Dios es perfecto y que cada quien tiene destinada para sí su media naranja". Ellos ya no sufren porque no pueden revelarse porque ya todos conocen sus inclinaciones sexuales; mas bien, son más solicitados que nosotras (las damitas) por ciudadanos que tienen a bien darse sus "escapaditas" a las esposas para "experimentar" más a fondo su virilidad.
Yo, tú, el, ella, nosotros, vosotros, ellos. Sufren por lo que sufrimos todos: "porque no hay nadie entre viernes y viernes que descubra que hay un corazón queriendo que lo quieran, como mucho que dar".
¿Y ustedes, qué piensan del amor?
